El monasterio de Santa Clara de Belorado, en la provincia de Burgos, ha sido objeto de un desalojo esta madrugada, cuando las exmonjas cismáticas entregaron las llaves al Arzobispado de Burgos.
Las exreligiosas abandonaron el convento en un estado de notable deterioro, según denunciaron al salir. Este desalojo se produjo tras una sentencia emitida el 31 de julio que ordenaba a las exmonjas desalojar el monasterio. Los abogados de las exmonjas entregaron las llaves a los representantes del arzobispo Mario Iceta, quien actúa como comisario pontificio de los monasterios de Belorado, Orduña y Derio, según informa elmundo.es.
Gerardo Sanz-Rubert Ortega, abogado del Arzobispado de Burgos, explicó que durante la inspección del convento, realizada con cámara fotográfica, se constató que el lugar estaba "muy deteriorado". Señaló que faltaban muebles, documentos y casi todo el archivo de la iglesia, por lo que lamentó que "se han llevado prácticamente todo". Este saqueo forma parte de una investigación en curso por parte de la Guardia Civil, que ha detenido a dos exmonjas.
El portavoz del comisario pontificio, Natxo de Gamán, manifestó su preocupación al afirmar que el monasterio "no está en condiciones de habitarlo a corto plazo". Durante la visita de la comisión judicial, que duró tres horas, se levantó un acta de lo observado y se realizó un inventario de los bienes. Los servicios jurídicos del arzobispado evaluarán la situación para determinar las reclamaciones necesarias para recuperar los bienes del monasterio.
Respecto al futuro del convento, la decisión corresponderá a la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y a la comunidad monástica legítima, que permanece a través de las hermanas mayores que no participaron en el cisma ocurrido el 13 de mayo de 2024. Entre ellas figura sor Amparo, expulsada del monasterio por las cismáticas y que ha regresado tras casi dos años fuera de lo que considera "su casa". Sor Amparo expresó su deseo de volver a Belorado, aunque reconoció que "no es fácil" y se mostró sorprendida por las decisiones de sus 'hermanas'.
Tras la entrega de llaves, el Arzobispado de Burgos cambió las cerraduras para impedir accesos no autorizados y no descarta instalar un sistema de alarma o contratar seguridad privada para proteger el monasterio, que ahora permanece vacío.
Por su parte, el portavoz de las exmonjas, Florentino Alaez, defendió que el convento se encuentra en perfecto estado y que no se han llevado nada que no les perteneciera. Reconoció que existen "discrepancias" sobre el estado del convento, reflejadas en el acta judicial. Además, subrayó que este desalojo es una ejecución provisional de la sentencia y confían en que el Tribunal Supremo atienda su recurso para regresar a Belorado. Mientras tanto, las exmonjas se alojarán temporalmente en La Puebla de Montalbán, en Toledo.
El desalojo de Belorado deja pendientes las demandas de desahucio de los monasterios de Orduña y Derio, en Bizkaia, así como varios procesos judiciales relacionados con la venta de oro y obras de arte del monasterio, además del trato a las monjas mayores, que su abogado espera que se archiven, según detalla elmundo.es.
