El Movimiento Rural Cristiano celebra su Asamblea en Toledo y refuerza su apuesta por la sinodalidad

El Movimiento Rural Cristiano celebra su Asamblea en Toledo y refuerza su apuesta por la sinodalidad

El Movimiento Rural Cristiano ha llevado a cabo su LVII Asamblea General en Toledo, enfocándose en la sinodalidad y el compromiso social en el ámbito rural.

Del 27 de febrero al 1 de marzo, el Movimiento Rural Cristiano (MRC) celebró su LVII Asamblea General en Toledo, reuniendo a militantes de diversas diócesis para reflexionar sobre la sinodalidad y los retos que afrontan las comunidades cristianas en el medio rural.

Entre los asistentes destacó Juan Jesús Delgado, militante de Monleras, quien compartió su experiencia tras participar en este encuentro de reflexión, convivencia y oración. Delgado señaló que esta asamblea es un evento muy esperado, organizado con esmero y celebrado con gran alegría por los grupos y militantes de las distintas diócesis.

Recordó cómo su vinculación con el Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos transformó su vivencia de la fe. “Para mí supuso una experiencia radicalmente nueva de mi ser creyente, un redescubrir el mensaje evangélico en diálogo con mi opción de vida concretada en el mundo rural, en mi pueblo y comarca del noroeste salmantino”, expresó.

Su trayectoria continuó en el Movimiento Rural Cristiano de adultos, donde encontró un espacio que ha influido en su compromiso social y en la defensa del mundo rural. Este movimiento ha sido clave para sostener su dedicación hacia comunidades que sufren despoblación y pérdida de servicios, así como hacia aquellas que luchan por conservar la esperanza.

A pesar de su activa participación en la vida parroquial y en el Arciprestazgo de Vitigudino-Ledesma-Robliza, Delgado subrayó que su vocación laical encuentra en el MRC un lugar especial para integrar fe y vida, y para vivir su compromiso cristiano en el contexto rural.

“Vuelvo de la Asamblea con las pilas cargadas”, afirmó. Al recordar la Eucaristía celebrada el último domingo, mencionó que se evocó la experiencia evangélica de la transfiguración, que invita a los discípulos a descender del monte y regresar a la vida cotidiana fortalecidos por lo vivido. “Ahora toca bajar del monte, volver al bregar de la vida, a nuestras plataformas y compromisos, siendo testigos de una experiencia de amor y comunión vivida en lo más íntimo”, añadió.

Durante la asamblea, se renovaron algunos miembros de la comisión permanente del MRC, que ahora está compuesta por: Maite Robles de Zaragoza (presidenta), Elena Esnaola de Coria-Cáceres (secretaria), Roberto Calvo de Ávila (tesorero), Mariano Hoyas de Badajoz (vocal) y Eugenio Campanario de Badajoz (consiliario).

En el manifiesto final del encuentro, que contó con la participación de representantes de la Delegación de Apostolado Seglar de Toledo, del Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos, de la HOAC y de la JEC, los asistentes expresaron su intención de seguir promoviendo la sinodalidad en el mundo rural, reclamando una Iglesia más participativa, fraterna y misionera.

Entre los objetivos planteados se encuentran la promoción de prácticas y estructuras que faciliten la participación de todos en las comunidades rurales, la creación de espacios de encuentro y diálogo entre laicos y sacerdotes, y el fortalecimiento del compromiso por la transformación social en un entorno rural a menudo olvidado.

Asimismo, se busca establecer puentes entre la Iglesia y la sociedad, creando redes de encuentro entre creyentes y no creyentes, y sembrar esperanza en un contexto social caracterizado por la polarización.

Comentarios
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Pedro Pacheco
Ayer
El Movimiento Rural Cristiano se queda en palabras: ¿quién garantiza que de su sinodalidad surjan acciones concretas para revitalizar las comunidades rurales que, además de despoblación, sufren un abandono sistemático? Necesitamos menos asambleas y más soluciones efectivas.
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