Más de un centenar de activistas y sacerdotes protestaron en Miami para denunciar las muertes y abusos relacionados con la política migratoria en Estados Unidos.
En Miami, más de quince sacerdotes junto a un centenar de activistas realizaron una procesión hacia un tribunal migratorio, donde manifestaron su rechazo a las prácticas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), responsables de la muerte de treinta y dos migrantes bajo custodia en 2025 y seis en lo que va de 2026. Asimismo, recordaron a Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses fallecidos en Mineápolis a manos de agentes migratorios.
La marcha comenzó tras una misa bilingüe en la Iglesia Gesu, la parroquia católica más antigua de Miami, y avanzó por las calles del centro con pancartas que proclamaban mensajes como "¡No están solos!", "Los refugiados e inmigrantes son bienvenidos aquí" y "Jesús era un refugiado y le diste la bienvenida".
Brian Strassburger, sacerdote jesuita en Brownsville, Texas, señaló que la comunidad sufre las consecuencias de políticas migratorias "inhumanas" que afectan a familiares y amigos, mencionando en particular a Good y Pretti. Al llegar a la corte de inmigración junto al río Miami, recordó que se han reportado casos de "hombres enmascarados" que detienen a migrantes tras sus audiencias.
El clero y los fieles rezaron frente a la Corte de Inmigración de Miami para denunciar la "crueldad" y las muertes ocasionadas por ICE, solicitando "la gracia y el valor de defender los derechos y la dignidad de todas las personas contra la crueldad y la deshumanización porque somos una sola familia humana", según expresó el sacerdote.
La defensa de los migrantes por parte de líderes religiosos ha cobrado relevancia tras la detención de más de cien miembros del clero durante una protesta contra deportaciones en el aeropuerto de Saint Paul-Mineápolis (MSP). Además, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) emitió en noviembre un comunicado que denunciaba un "clima de temor y ansiedad ante las prácticas de perfilamiento y la aplicación de las leyes migratorias" durante la Administración de Donald Trump.
Ellie Hidalgo, codirectora del grupo Discerning Deacons, declaró a EFE que los católicos deben defender los derechos de los migrantes y los valores de Jesús. Destacó que "Mi camisa dice: 'Fui extranjero y me diste la bienvenida'. Jesús decía: 'ame a su prójimo como a uno mismo'. Estos son valores principales", lamentando que estos principios cristianos ya no se practiquen como antes en el país.
La procesión también refleja el descontento nacional por la actuación migratoria en Minnesota, las muertes de Good y Pretti, y las protestas contra agentes federales acusados de abuso de fuerza. Sin embargo, los manifestantes alertaron sobre denuncias similares en Florida, donde el gobernador Ron DeSantis responsabilizó a Tim Walz, gobernador de Minnesota, por la violencia en Mineápolis y reafirmó el respaldo de su estado a ICE, destacando la detención de veinte mil migrantes en los últimos nueve meses.
