El Papa Prevost ha transmitido sus condolencias por las víctimas de la tormenta Kristin, mientras la diócesis de Leiria-Fátima y las autoridades portuguesas trabajan en la asistencia y recuperación.
La tormenta Kristin azotó las costas atlánticas de Portugal entre la noche del 28 y la madrugada del 29 de enero, con vientos que superaron los 170 kilómetros por hora, causando daños extensos en al menos 60 municipios de los distritos de Leiria, Coimbra, Santarém y Lisboa. El balance provisional indica cinco fallecidos, cortes de electricidad que afectan a más de 850.000 hogares, inundaciones, deslizamientos, cierres de carreteras y líneas ferroviarias, así como más de 3.000 accidentes relacionados con el temporal.
Entre los daños materiales destacan los sufridos en la Base Aérea de Monte Real, donde varias estructuras y al menos dos cazas F-16 resultaron afectados por la caída de escombros. El Santuario de Fátima también sufrió perjuicios, especialmente en los cedros y pinos que bordean las avenidas del «Recinto de oración», así como en áreas cercanas a la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y en Valinhos.
El Gobierno portugués decretó el estado de calamidad en las zonas más perjudicadas desde la medianoche del 28 de enero hasta las 23:59 horas del 1 de febrero. El primer ministro, Luís Montenegro, tras visitar Leiria, informó que mantiene contacto con la Comisión Europea para definir «la mejor forma de financiación» destinada a respaldar a las familias y empresas afectadas. En respuesta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, manifestó en X su «profundo pésame» y aseguró que la Unión Europea está preparada para contribuir a la recuperación del país.
El Papa Prevost, a través de un mensaje firmado por el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, dirigido a monseñor José Ornelas Carvalho, obispo de Leiria-Fátima y presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa (CEP), expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, «uniéndose espiritualmente al dolor» provocado por la tormenta. El Pontífice también elevó oraciones por las autoridades civiles, militares y religiosas involucradas en las labores de socorro, agradeciendo el compromiso de las organizaciones eclesiales y la solidaridad ciudadana espontánea. Además, impartió su bendición apostólica y pidió a Dios «el bálsamo de la solidaridad y la luz de la esperanza cristiana».
En un mensaje dirigido a la diócesis de Leiria-Fátima, monseñor Ornelas Carvalho manifestó su apoyo a quienes han sufrido las consecuencias del temporal, reconociendo el «sufrimiento físico, emocional y espiritual» que atraviesan y asegurando que «no estáis solos en este momento». La diócesis mantiene una atención constante a la situación, ofreciendo ayuda concreta y acompañamiento pastoral en las parroquias y organizaciones locales, coordinándose con las autoridades para facilitar la recuperación de las condiciones de vida en las zonas afectadas.
Mediante la Cáritas local, la Iglesia extiende su solidaridad también a otras diócesis que enfrentan dificultades similares. El prelado valoró el esfuerzo y sacrificio de quienes han acudido a prestar ayuda desde el inicio, calificándolo como «un signo muy positivo de humanidad solidaria que permanecerá en nuestra memoria colectiva». Subrayó que en circunstancias como esta, la esperanza cristiana actúa como una luz guía.
El presidente de la CEP concluyó invitando a reforzar la confianza en Dios y los vínculos de comunión y solidaridad entre las personas. Destacó que cada gesto de ayuda, oración y presencia solidaria contribuye a mitigar el sufrimiento y avanzar en la reconstrucción, animando a permanecer junto a los afectados para «reconstruir, sostener y devolver la dignidad» a todos.
Tras su paso por Portugal, la tormenta Kristin se desplazó hacia España, provocando nevadas a cotas bajas, lluvias y fuertes vientos. En Andalucía, los servicios de emergencia atendieron cerca de 2.000 incidentes relacionados con el temporal. Las autoridades españolas emitieron avisos por olas elevadas e intensas precipitaciones, recomendando precaución a la población.
