
El cardenal francés reflexiona sobre el legado perdurable de la reciente visita papal y la respuesta que demanda a los católicos.
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François Bustillo, cardenal obispo de Ajaccio, ha reflexionado sobre el legado de la visita del Papa León XIV a Francia, un viaje de cuatro días marcado por encuentros y celebraciones de gran alcance. En una entrevista con Vatican News, Bustillo subrayó que el viaje no fue solo un llamamiento a reencontrarse con Jesucristo y el Evangelio, sino el reflejo de «una profunda sed de Dios en una sociedad que, en gran medida, se ha secularizado».
Concluida la visita, el cardenal se pregunta qué quedará cuando «la conmoción inicial se disipe». Su respuesta es clara: los fieles no pueden limitarse a guardar el recuerdo de las celebraciones, sino que deben comprometerse a «vivir y encarnar las enseñanzas que el Sucesor de Pedro ha compartido».
Bustillo describió el paso del Papa como una «unción» que exige una respuesta activa. La exhortación de León XIV se condensa, según el cardenal, en un mensaje directo: «coraje y en adelante». Pastores y laicos han de continuar su misión «con entusiasmo, con alegría y sin desánimo».
Con una precisión teológica relevante, el cardenal afirma que «la memoria cristiana no debe ser un mero ejercicio de nostalgia», sino «un compromiso para hacer fructificar lo recibido». La distinción importa: recordar es un ejercicio pasivo; encarnar, una respuesta activa.
Bustillo se ha detenido en la situación particular de la sociedad francesa, donde la secularización ha avanzado con fuerza sin llegar a extinguir la búsqueda de lo divino. «A pesar del alejamiento de la práctica religiosa, persiste una necesidad de espiritualidad», ha señalado.
El cardenal identifica señales concretas de esa sed: hay un «aumento en las solicitudes de bautismo y confirmación», especialmente entre jóvenes. «Esto indica que hay un vacío y una sed», concluye Bustillo. Estas observaciones permiten leer la multitudinaria asistencia durante el viaje papal como algo más que curiosidad: apuntan a una búsqueda genuina.
Con todo, el cardenal evita conclusiones precipitadas. «Aunque no se puede concluir que haya un cambio religioso inminente en Francia», sí resulta difícil sostener la imagen de una sociedad completamente indiferente a la fe. Francia permanece como un territorio en tensión: secularizada en la práctica institucional, pero espiritualmente inquieta.
La misa celebrada en París dejó huella en Bustillo, quien destacó la capacidad de la Iglesia para «unir a la gente en un contexto social marcado por divisiones». Una capacidad que no es casual, sino fruto de su naturaleza pastoral.
El cardenal afirmó que «hablar de comunión es poderoso, es profético y llega en un momento oportuno para nuestra sociedad». En una Francia fragmentada por polarizaciones políticas y sociales, el mensaje de comunión toca un punto sensible: ofrece lo que la política ha roto.
Bustillo elogió la libertad con que el Pontífice se ha expresado y actuado. El Papa se ha mostrado «firme en un entorno donde prevalece el miedo al juicio ajeno». La observación es precisa: «Vivimos en una sociedad francesa donde reina un gran temor: miedo a lo que se dice, miedo a lo que se hace, miedo a lo que otros puedan pensar».
Frente a ese clima de autocensura, León XIV ha actuado como «un Papa sólido» que ha rehusado caer en cálculos políticos. Ha optado, en cambio, por «dirigirse a la sociedad francesa desde la dignidad de la persona y el bien común». Esa libertad es poco frecuente en entornos secularizados, donde los actores religiosos suelen contenerse por temor a la impugnación.
La última etapa del viaje, en Metz, llevó a Bustillo a reflexionar sobre el porvenir europeo. El cardenal subrayó la necesidad de «reanudar el diálogo y la diplomacia, abogando por más debates, más diálogo en lugar de guerras inútiles».
Ante una Europa que calificó de «fatigada», recordó que el continente «aún puede hacer algo por la humanidad» gracias a su «alma». La apelación al alma europea es significativa: no la reduce a construcción institucional ni a logros económicos.
Bustillo vinculó esa reflexión con el valor de la memoria. Citó la referencia de León XIV a san Benito y a los padres fundadores de Europa: volver a las raíces no es refugiarse en el pasado, sino emplear «la memoria como una guía para discernir el futuro». Europa debe recordar que su historia está impregnada del cristianismo, no como nostalgia, sino como orientación.
En su reflexión final, Bustillo recentró el reto posterior a la visita en la misión de la Iglesia. «Hay cosas que son buenas, hay que celebrar lo que es bueno», afirmó, pero «esto no significa ignorar las dificultades», sino evitar que las dificultades se conviertan en el único prisma desde el que se percibe el presente.
Con una precisión teológica de fondo, el cardenal subrayó que los cristianos son «hijos de la resurrección», y que su esperanza no puede depender del entusiasmo pasajero de un evento, sino «en Cristo». Por ello, animó a «comenzar por Jesucristo y por el Evangelio».
Pasadas las multitudes y la emoción de los días de visita, Bustillo devolvió a la Iglesia de Francia a lo esencial: «no basta con hablar de la Iglesia, su historia o sus problemas». Lo fundamental es dar a conocer a Aquel por quien existe. «El alma del cristiano reside en el Evangelio», concluyó.
Al cerrar su reflexión, el cardenal ofreció una síntesis que enlaza memoria, misión y fruto: «la memoria de la visita de León XIV puede ser fecunda si se traduce en la continuación de la misión que él vino a alentar».
La fórmula final es evangélica: «Si el Evangelio es anunciado y vivido», entonces «el mundo tendrá vida». Con ello, Bustillo transforma la visita papal de cuatro días en un llamamiento a una renovación misionera duradera, capaz de redefinir la presencia de la Iglesia en una Francia secularizada pero espiritualmente viva.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
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¿Te parece que el mensaje de comunión que propone la Iglesia puede ayudar a superar las divisiones que caracterizan a la sociedad francesa actual?
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