La organización Ending Clergy Abuse, conocida como ECA, se presenta como un actor global en la lucha contra los abusos en la Iglesia, pero recientes informaciones cuestionan su tamaño y cohesión interna. A pesar de su visibilidad mediática y eventos como la audiencia con el Papa y la cumbre en Buenos Aires, se revela que su estructura es limitada y vulnerable a crisis internas. Esto plantea dudas sobre su verdadera influencia en la gestión de los abusos. Puedes leer el texto completo en Iglesianoticias.com.
