El Papa León XIV envía un mensaje con motivo del trigésimo aniversario de Porta a Porta, destacando los retos de la comunicación contemporánea.
En el mensaje dirigido al presentador Bruno Vespa, al equipo y a los espectadores de Porta a Porta, el Santo Padre reflexiona sobre tres décadas en las que el contexto italiano, internacional y eclesial ha experimentado profundas transformaciones, marcadas por “guerras y acuerdos de paz, crisis y recuperaciones, acontecimientos alegres y tristes”. Estas realidades se han narrado desde los estudios de la histórica emisión de Rai 1, bajo la forma de un “diálogo” frente a un público televisivo consolidado.
El Papa señala que las nuevas formas de comunicación abren horizontes inéditos de conocimiento, pero al mismo tiempo diluyen sus límites. En un flujo constante de palabras e imágenes, advierte que lo falso puede adoptar la apariencia de lo verdadero; la lectura rápida puede disfrazarse de profundidad; y los monólogos pueden presentarse como diálogos en los que, en realidad, “nadie escucha realmente”.
El Santo Padre subraya que los cambios en los medios, especialmente en la televisión, y en las formas de comunicar e informar, impulsados por nuevas herramientas y posibilidades de interacción, conllevan también riesgos renovados. Entre ellos, menciona el peligro de confundir lo falso con lo verdadero, el cambio compulsivo de canales con la escucha atenta, el desplazamiento continuo de contenidos con una lectura intencionada, la curiosidad superficial con el deseo genuino de conocer, y los monólogos con diálogos auténticos.
Frente a estas dificultades, el Papa León XIV destaca la importancia de la paciencia y la previsión para cultivar relaciones duraderas. Advierte contra la tentación de caer en lo banal y exhorta a utilizar las tecnologías sin perder “la unicidad de nuestra humanidad”.
Finalmente, el Pontífice desea que Porta a Porta y su audiencia continúen ofreciendo al mundo, que anhela belleza y verdad, una televisión de calidad.
