Un grupo de manifestantes irrumpió violentamente en una iglesia de St. Paul, Minnesota, acusando al pastor David Easterwood de colaborar con el Departamento de Inmigración y Aduanas.
El incidente se produjo la mañana del 18 de enero en la Cities Church, cuando varias personas que protestaban contra las detenciones efectuadas por el Departamento de Inmigración y Aduanas en la ciudad entraron de forma agresiva en el templo.
Los manifestantes acusaron a David Easterwood de promover el odio, al ser señalado como líder de campo de los agentes migratorios responsables de diversas redadas en el estado. Durante la irrupción, los fieles bautistas intentaron mantener la calma mientras los guardias de seguridad de la iglesia procedían a desalojar a los manifestantes.
Por el momento, no se han registrado detenciones relacionadas con el suceso.
Horas después, Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, condenó la acción y afirmó que el gobierno, bajo la dirección de Donald Trump, no permitirá este tipo de interrupciones en lugares de culto religioso.
Leavitt señaló: “El presidente Trump no tolerará la intimidación y el acoso a cristianos en sus lugares sagrados de oración. El Departamento de Justicia inició una investigación completa sobre los despreciables hechos que ocurrieron en una iglesia de Minnesota”.
