La imposición de ceniza en la frente durante el Miércoles de Ceniza simboliza la humildad y la llamada a la conversión. Este ritual, que recuerda la efímera naturaleza del ser humano, invita a retornar a Dios y a vivir con humildad, reconociendo que, como dice la tradición, "al polvo volverás". No se trata de un acto de tristeza, sino de una preparación para la gloria futura y la esperanza de la resurrección. Puedes leer el texto completo en Iglesianoticias.com.
La imposición de la ceniza en la frente durante el Miércoles de Ceniza representa un signo de humildad y un llamamiento a la conversión para los fieles. Este rito, que rememora la naturaleza pasajera del ser humano, exhorta a volver a Dios y a vivir con sencillez, reconociendo la verdad expresada en la tradición: "al polvo volverás". Lejos de ser un gesto de tristeza, esta práctica prepara para la gloria venidera y la esperanza en la resurrección.