El ambiente en el Vaticano muestra una transformación significativa un año después del inicio del pontificado del Papa León XIV, según el análisis del arzobispo Georg Gänswein.
El arzobispo Georg Gänswein, actual nuncio apostólico en los Estados bálticos y exsecretario personal de Benedicto XVI, calificó el cambio en el clima vaticano como una mejora palpable. En una entrevista concedida a EWTN News en Vilnius, indicó que tras dos encuentros con el Santo Padre durante el último año, el ambiente ha evolucionado hacia una situación que él describe como un retorno paulatino a la normalidad.
Gänswein atribuye esta transformación a la acción de la fe y del Espíritu Santo, y emplea el término "normalización" para definir el proceso. Explicó que el Papa León XIV ha revalorizado aspectos que, aunque no son nuevos, habían sido ignorados en años recientes, lo que contribuye a este cambio en la dinámica interna de la Iglesia.
El nuncio, nombrado en 2024 para representar a la Santa Sede en Lituania, Letonia y Estonia, basa su opinión en una amplia experiencia, incluyendo diecisiete años como secretario personal de Benedicto XVI y su labor como prefecto de la Casa Pontificia. Destacó la claridad con la que el pontífice actual proclama la fe, siguiendo una línea definida y transmitiendo el Evangelio con entusiasmo y convicción. Según Gänswein, las catequesis y homilías del Papa reflejan a un hombre que vive y anuncia la fe con un espíritu augustiniano.
Durante la entrevista, el arzobispo también manifestó su preocupación por el proceso del camino sinodal alemán, cuya última asamblea estaba prevista para finales de enero. Aunque reconoce la necesidad de reformas en ciertos aspectos, mostró reservas respecto a la dirección que ha tomado este proceso.
Advirtió que varias demandas surgidas del camino sinodal se alejan de la fe, y puntualizó que, si bien existen motivos para modificar y reformar algunos elementos, lo observado hasta ahora no representa un fortalecimiento sino un debilitamiento de la fe.
Gänswein recordó que cualquier reforma auténtica debe mantenerse fiel a la enseñanza constante de la Iglesia, especialmente en temas de moral, ética, estructura sacramental y autoridad episcopal. Expresó su deseo y oración para que esta trayectoria desfavorable concluya pronto.
Con estas declaraciones, el arzobispo dibuja un pontificado enfocado en la continuidad doctrinal, la claridad pastoral y la restauración de fundamentos eclesiales firmes, resumido en la idea de un retorno gradual a la normalidad.
