La Secretaría de Estado de la Santa Sede ha citado el 9 de enero en el Vaticano a los cardenales Juan José Omella y José Cobo, junto al arzobispo Luis Argüello, para una reunión técnica sobre el posible viaje del Papa León XIV a España en 2026.
La convocatoria tiene como objetivo comenzar a concretar el programa de lo que sería la primera peregrinación del Pontífice agustino a España. La visita se situaría, en principio, en torno a la segunda semana de junio. La reunión se celebrará después del primer consistorio convocado por León XIV para los días 7 y 8 de enero, en el que participarán cardenales de todo el mundo para revisar el estado de las reformas eclesiales. Omella y Cobo asistirán a ese consistorio y prolongarán su estancia un día más para participar en el encuentro centrado en la organización del viaje.
Omella y Cobo son los dos únicos cardenales españoles en activo y están al frente de las archidiócesis de Barcelona y Madrid, respectivamente. Por su parte, Argüello, además de arzobispo de Valladolid, preside la Conferencia Episcopal Española, un cargo que explica su presencia en una cita destinada a perfilar el itinerario y los actos de la visita papal.
En ese diseño preliminar, Madrid y Barcelona aparecen como paradas imprescindibles, con la posibilidad de añadir algún otro destino. Los arzobispos de ambas sedes se consideran interlocutores clave para determinar los actos que se celebrarían en cada lugar. A ello se suma que Cobo es vicepresidente de la Conferencia Episcopal y que Omella fue presidente del Episcopado en el pasado.
La agenda giraría en torno al 10 de junio, fecha del centenario de la muerte del arquitecto barcelonés Antonio Gaudí, estrechamente vinculado a la basílica de la Sagrada Familia. El plan contemplaría que León XIV presidiera una Eucaristía en el templo, en un contexto marcado por el impulso dado en la última década a la finalización de las obras bajo la supervisión del Cardenal Omella. La basílica quedará culminada en los próximos meses con la instalación de la cruz de la torre central, dedicada a Jesucristo. Con ello, la Sagrada Familia alcanzará los 162,91 metros de altura y pasará a ser la iglesia más alta del mundo.
La posible visita también se vincula con la causa de beatificación de Gaudí, reactivada por Omella. Una semana antes de fallecer, el Papa Francisco aprobó las virtudes heroicas del creador modernista, lo que supone que la Iglesia lo considera venerable, paso previo a la beatificación, para la que sería necesario el reconocimiento de un milagro por su intercesión, algo que por ahora no se ha producido. En este contexto, se plantea la posibilidad de que León XIV dispense ese requisito, como ha ocurrido en otros casos, y anuncie la beatificación en Barcelona o incluso la celebre en la Sagrada Familia.
Con el 10 de junio como referencia, lo más probable es que la escala en Madrid se produzca antes del desplazamiento a Barcelona. Como capital, sería el punto de partida para un recibimiento institucional tanto por el Rey Felipe VI, como jefe del Estado, como por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Felipe VI y la Reina Letizia saludaron al Papa en la misa de inicio de su pontificado el pasado mes de mayo, y la Reina volvió a encontrarse con él en Roma durante el Día Mundial de la Alimentación, celebrado en la sede de la FAO. En cambio, Sánchez aún no ha mantenido un encuentro directo con el Santo Padre, pese a haber solicitado una audiencia al cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, durante una reunión preparatoria celebrada en noviembre en la localidad brasileña de Belém.
