El cardenal Víctor Manuel Fernández mantendrá un encuentro la próxima semana con el superior general de la Fraternidad San Pío X, el abad Davide Pagliarani.
El 4 de febrero, el cardenal Fernández explicó a The Pillar que la carta mencionada por Pagliarani fue remitida por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En ella, se rechazaba la posibilidad de realizar nuevas ordenaciones episcopales en este momento.
Fuentes consultadas por The Pillar señalaron que conversaciones previas involucraron a los obispos de la FSSPX, Bernard Fellay y Alfonso de Galarreta, así como a representantes del Vaticano como el cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y el arzobispo Guido Pozzo, exsecretario de la extinta Comisión Pontificia Ecclesia Dei.
Sin embargo, el cardenal Fernández aclaró que la próxima reunión se limitará exclusivamente a su presencia y a la de Pagliarani.
En 2015, el Papa Francisco otorgó a los sacerdotes de la FSSPX la facultad de escuchar confesiones durante el Año de la Misericordia, prerrogativa que extendió de forma indefinida al año siguiente. En 2016, el Santo Padre se reunió con el entonces superior de la fraternidad, el obispo Bernard Fellay. Según la sociedad, el encuentro duró 40 minutos y tuvo un ambiente cordial. Tras la reunión, se decidió continuar con los intercambios sin abordar directamente el estatus canónico, considerando que debía hacerse sin prisas.
En 2017, el arzobispo Guido Pozzo, responsable del diálogo con la FSSPX en aquel momento, declaró en una entrevista que un equipo estaba trabajando para mejorar aspectos de la estructura canónica de la fraternidad, que se prevé sea una prelatura personal, lo que indicaba un posible acuerdo próximo.
Ese mismo año, el Papa Francisco autorizó que, en circunstancias muy limitadas, los obispos diocesanos pudieran conceder a los sacerdotes de la FSSPX la facultad para celebrar matrimonios válidos según la Iglesia católica.
También en 2017, el entonces superior Bernard Fellay afirmó en una entrevista que en 2016 había recibido una carta desde Roma que permitía a la sociedad ordenar sacerdotes sin la autorización del ordinario del lugar.
Las concesiones sacramentales otorgadas por Roma se han centrado en el bienestar espiritual de los fieles que asisten a las capillas bajo la administración de la FSSPX. El Papa Francisco ha subrayado que no desea que estos católicos se vean privados de la posibilidad de confesarse o contraer matrimonio válidamente.
