UNICEF informó en Ginebra que al menos 100 niños han muerto en Gaza desde el alto el fuego acordado a principios de octubre.
El portavoz de UNICEF, James Elder, detalló que esta cifra equivale a aproximadamente un niño fallecido cada día, además de cientos de menores heridos. Aunque el alto el fuego ha reducido los bombardeos y tiroteos, la organización ha registrado la muerte de al menos 60 niños y 40 niñas en la Franja de Gaza.
Elder aclaró que estos datos corresponden únicamente a los casos con información suficiente. También advirtió que los ataques continúan y se agravan por las estrictas limitaciones para el ingreso de suministros esenciales en la región.
La escasez afecta a bienes críticos como suministros médicos, gas para cocinar, combustible y materiales necesarios para mantener los sistemas de agua y saneamiento, según explicó el portavoz.
En este contexto, UNICEF pidió que la reducción de la violencia se convierta en una seguridad real mediante "abrir plenamente el acceso a la ayuda humanitaria, aumentar drásticamente las evacuaciones médicas y garantizar que este momento se convierta en el punto en que realmente termine la muerte de niños en Gaza".
A pesar de las dificultades, el alto el fuego ha permitido algunos avances concretos. En el ámbito sanitario, UNICEF y sus colaboradores han ampliado servicios básicos, incluyendo campañas de vacunación, especialmente en el norte de Gaza, que había quedado sin asistencia. Asimismo, se han intensificado las labores de saneamiento, retirando aproximadamente 1.000 toneladas de residuos sólidos mensuales.
Con la llegada del clima frío y lluvioso, la organización ha distribuido casi un millón de mantas térmicas y cientos de miles de kits de ropa de invierno para niños, además de colaborar en la reparación de tuberías, estaciones de bombeo y la red de alcantarillado.
En el área nutricional, se han habilitado más de 70 centros adicionales en toda la Franja para prevenir una crisis alimentaria.
No obstante, James Elder destacó que estos progresos son limitados tras meses de enfrentamientos que han hecho la vida de los niños en Gaza extremadamente difícil. Señaló que los menores siguen viviendo con miedo y que el trauma psicológico permanece en gran medida sin tratamiento.
El portavoz subrayó que "un alto el fuego que reduce los bombardeos es un avance", pero añadió que "no es suficiente si sigue enterrando a niños".
