El Pontífice visitó la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, donde subrayó la importancia de la fraternidad y la caridad cristiana, y reflexionó sobre el valor de la vejez en la sociedad actual.
Durante su visita a la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Estambul, el Papa León XIV resaltó la fraternidad como base esencial de la caridad cristiana. En su encuentro con religiosas, trabajadores y residentes, el Pontífice indicó que la misión de esta congregación trasciende el mero auxilio a los necesitados, pues consiste en convertirse en verdaderas hermanas para quienes reciben cuidado, siguiendo así el ejemplo del Señor Jesús. Subrayó que la auténtica caridad se fundamenta en la cercanía y el vínculo humano.
Asimismo, el Santo Padre reflexionó sobre el valor que tiene la vejez en una sociedad que con frecuencia privilegia la eficiencia y el materialismo. Agradeció a las religiosas y a todos los colaboradores por su entrega y paciencia, recordando que atender a los ancianos constituye un servicio que enriquece a toda la sociedad. En este sentido, afirmó que los mayores representan un tesoro de sabiduría para las familias y para el conjunto social.
Al término de su visita, el Papa León XIV invocó la bendición divina sobre las Hermanitas de los Pobres, sus trabajadores y residentes. Reafirmó que cuidar y acompañar a los más vulnerables es una manifestación concreta de la fe viva y de la fraternidad cristiana.
