Los Ejercicios Espirituales de la Curia romana de 2026 se celebrarán del 22 al 27 de febrero y serán los primeros del nuevo Papa
El Papa León XIV ha decidido recuperar una de las tradiciones más arraigadas de la vida espiritual del Vaticano: la celebración de los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana en el Palacio Apostólico. La decisión supone un claro retorno a prácticas históricas interrumpidas en el pontificado anterior y marca uno de los primeros gestos simbólicos del nuevo Papa.
El Derecho Canónico establece que sacerdotes, seminaristas y religiosos deben realizar Ejercicios Espirituales al menos una vez al año. Esta práctica fue institucionalizada en 1929 por el Papa Pío XI a través de la encíclica Mens Nostra, que fijó la realización anual del retiro espiritual del Pontífice y sus colaboradores en el Vaticano.
Durante décadas, los Ejercicios Espirituales se celebraron en el Palacio Apostólico, inicialmente en la antigua Capilla de Matilde, más tarde conocida como Redemptoris Mater. Aunque en sus orígenes tenían lugar durante el Adviento, el Papa Pablo VI los trasladó al tiempo de Cuaresma, una costumbre que se mantuvo durante los pontificados de san Juan Pablo II y Benedicto XVI.
La continuidad de esta tradición se vio alterada durante el pontificado del Papa Francisco, quien optó por celebrar los Ejercicios Espirituales fuera de Roma, en una casa de retiros cercana a Castel Gandolfo. La Curia Romana se desplazaba hasta allí para participar en las meditaciones.
Posteriormente, la pandemia de COVID-19 y los problemas de salud del Pontífice argentino obligaron a modificar nuevamente el formato. En 2020, Francisco pidió a los miembros de la Curia que suspendieran sus actividades habituales y dedicaran esos días a la oración personal. En 2025, mientras la Curia participaba en meditaciones en el Aula Pablo VI, el Papa siguió los Ejercicios Espirituales desde el hospital.
Los Ejercicios Espirituales de 2026 se celebrarán entre el 22 y el 27 de febrero y serán los primeros del pontificado de León XIV. Tradicionalmente, la elección del predicador de estos retiros ha sido interpretada como una señal sobre las futuras líneas de colaboración y gobierno del Papa.
En este contexto, no se descarta que el nuevo Pontífice opte por un predicador de la Orden de San Agustín, una posibilidad que despierta especial interés dentro de la Curia Romana. (EPC)
