La parroquia de la Sagrada Familia de Gaza despidió a su vicepárroco, el padre Yusuf Asad, porque no le renovaron el visado para permanecer en la Franja.
El vicepárroco, padre Yusuf Asad, deberá abandonar Gaza al no renovársele el visado. En un vídeo, el párroco, padre Gabriel Romanelli, explicó: "Por desgracia, no le están renovando el visado para estar aquí, así que tendrá que partir a otra misión". Añadió que serán sus superiores quienes determinen su nuevo destino: "Sus superiores se lo dirán a su debido tiempo", y precisó que esa misión "será aquí en la región, sin duda".
La despedida tuvo lugar ayer en la parroquia de la Sagrada Familia, donde se celebró una fiesta por varios motivos: la Navidad de los cristianos de rito oriental, el cumpleaños del vicepárroco y su despedida, dado que deberá marcharse en breve.
Según relató Romanelli, los fieles acudieron a despedirse porque "nadie sabe cuándo tendrá que partir". También señaló las dificultades para concretar la salida: "No es fácil, incluso en estos tiempos, a causa de todas las burocracias, los permisos y demás", y afirmó que "todos estaban muy conmovidos".
Durante los primeros siete meses de la guerra, padre Yusuf Asad fue el rostro de la parroquia de la Sagrada Familia en Gaza. Al inicio de la ofensiva de Israel en la Franja, tras los ataques terroristas de Hamas del 7 de octubre, organizó el dispositivo de acogida en la parroquia.
En aquellos días, padre Gabriel Romanelli se encontraba fuera de la Franja para comprar medicamentos y tardó varios meses en obtener el permiso para regresar. Mientras tanto, padre Yusuf, junto con las religiosas que viven en el recinto de la parroquia, atendió todas las necesidades de la población.
