El Papa inaugurará el tiempo de Cuaresma con una procesión en la histórica colina del Aventino en Roma.
El 18 de febrero, el Papa dirigirá la tradicional procesión y la misa del Miércoles de Ceniza en la colina del Aventino, un lugar de peregrinación cristiana con más de 1.500 años de historia. Esta celebración señala el comienzo del tiempo litúrgico dedicado a la oración y al ayuno antes de la Pascua.
La procesión penitencial partirá desde la iglesia benedictina de Sant'Anselmo hasta la basílica dominica de Santa Sabina, situada en las proximidades. Esta práctica, establecida oficialmente en el siglo VI por el Papa Gregorio Magno y restaurada en 1959 por el Papa Juan XXIII, simboliza el camino espiritual que se recorre durante la Cuaresma.
El padre Patrick Briscoe, OP, miembro de la comunidad de Santa Sabina, indicó a EWTN News que acompañar al Papa en esta peregrinación desde la cercana iglesia de Sant'Anselmo representa un signo del trabajo espiritual que se realiza en el interior de cada creyente durante este tiempo. Además, destacó que durante la misa el Papa impondrá las cenizas a los cardenales, quienes simbolizan la unidad y el respeto hacia el ejemplo pontificio.
Tras una breve oración vespertina en el monasterio benedictino, el Santo Padre celebrará la misa en Santa Sabina, una basílica del siglo IV que fue entregada en 1219 por el Papa Honorio III a san Domingo y a la Orden de los Predicadores. La procesión recorrerá las puertas principales de esta iglesia, que alberga la representación artística más antigua conocida de Jesucristo crucificado.
El padre Briscoe explicó que la imagen en la puerta es un símbolo cristiano fundamental que invita a reflexionar sobre el significado de la Cuaresma y a aceptar los sufrimientos de Cristo. Comentó que, desde una perspectiva histórica, la representación de la cruz tardó un siglo en consolidarse dentro de la tradición cristiana, lo que invita a redescubrir el sentido del sufrimiento y su transformación mediante el sacrificio de Jesús.
Por su parte, el padre Eusebius Martis, OSB, profesor de teología sacramental en el Ateneo Pontificio Sant'Anselmo, afirmó a EWTN News que el Aventino es un lugar idóneo para la oración y el peregrinaje, ya que ofrece un ambiente tranquilo y apartado, aunque próximo al centro de Roma. Señaló que esta colina ha inspirado a lo largo de los siglos a artistas y peregrinos a contemplar la muerte y resurrección de Cristo.
Martis añadió que en pocas semanas el Aventino comenzará a florecer, simbolizando la renovación que coincide con la Pascua. Al referirse a los relieves de hojas de acanto que adornan las columnas corintias en el interior de la basílica de Sant'Anselmo, explicó que varias iglesias de Roma emplean esta hoja como símbolo de la victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte. Según el padre benedictino, los arquitectos quisieron que cada vez que los fieles estén en el altar recuerden que están celebrando la Pascua.
