El Cardenal Robert Sarah publicará el 4 de marzo un libro titulado 2050, que aborda el futuro de la Iglesia y sus preocupaciones sobre la pérdida de la fe.
El próximo 4 de marzo verá la luz una obra coescrita por el cardenal Robert Sarah y el periodista francés Nicolas Diat, en la que se analizan las inquietudes y esperanzas del purpurado respecto a la evolución de la Iglesia. En su anuncio en la red social X, el cardenal expresó que el libro contiene “razones para esperar y preocupaciones graves sobre las manifestaciones de la pérdida de la fe”.
Una imagen que acompaña la portada del libro plantea la pregunta: “¿Dentro de 25 años, seguirá la Iglesia siendo un faro o será el eco lejano de una voz olvidada?”.
El cardenal no detalló el contenido de 2050, pero su trayectoria ofrece un contexto para quienes deseen conocer su postura. Es reconocido por su defensa de prácticas litúrgicas tradicionales, como recibir la Comunión de rodillas y en la lengua, así como celebrar la Misa mirando hacia el este (ad Orientem). Además, ha alertado sobre un “grave riesgo” de cisma en la Iglesia debido a cuestiones morales y ha instado a los sacerdotes a no eludir las enseñanzas estrictas sobre el aborto y la homosexualidad.
En este sentido, ha criticado al sacerdote James Martin, SJ, por tergiversar la doctrina eclesial sobre la homosexualidad, afirmando que las relaciones entre personas del mismo sexo son “gravemente pecaminosas y perjudiciales para el bienestar de quienes las practican”. Cardenal Sarah ha llamado a los católicos a oponerse a las falsedades que atacan los valores familiares tradicionales.
En su libro de 2017, The Power of Silence, el cardenal describió una crisis moral que afecta a la Iglesia y condenó con firmeza a los clérigos que socavan su misión al contradecir sus enseñanzas. Escribió que la Iglesia atraviesa pruebas exteriores e interiores sin precedentes, comparándolas con un terremoto que amenaza sus fundamentos doctrinales y morales centenarios.
Robert Sarah declaró que denunciará incansablemente a quienes no sean fieles a la promesa de su ordenación. Señaló que ciertos clérigos insisten en imponer sus opiniones personales, tanto teológicas como pastorales, repitiendo ideas banales, y afirmó: “No podría afirmar que Dios habita en ellos”.
Asimismo, afirmó que “los obispos que dispersan a las ovejas que Jesús les ha confiado serán juzgados sin piedad y severamente por Dios”.
En 2021, el Papa Francisco aceptó la renuncia de Robert Sarah como prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ocho meses después de que el cardenal presentara su dimisión al cumplir 75 años, conforme a la costumbre. Diversos medios interpretaron esta decisión como un alejamiento de un crítico abierto de la visión del pontífice para la Iglesia Católica.
