La residencia de las Hermanitas de los Pobres en Málaga organiza actividades navideñas que incluyen la llegada de los Reyes Magos, destacando la importancia de la oración y el servicio en la vida diaria de sus residentes.
La residencia de las Hermanitas de los Pobres en Málaga es un lugar donde la Navidad se celebra con gran alegría y devoción. Fuencisla, una de las residentes, describe la casa como "la antesala del cielo", destacando la importancia de la oración diaria y el servicio a los demás. A sus 82 años, Fuencisla valora la oportunidad de contribuir con sus dones en un ambiente donde el amor y el servicio predominan.
María, otra residente de 87 años, considera la casa de las Hermanitas su hogar. A pesar de no tener hijos, sus sobrinos la cuidan con cariño. María expresa su gratitud a Dios por la vida que lleva en la residencia, donde ayuda con gusto en lo que puede. Por su parte, Emilia, de 83 años, comparte que aunque al principio le costó adaptarse, ahora se siente feliz y agradecida por el cariño recibido.
La llegada de los Reyes Magos es un momento especial en la residencia. Emilia y Fuencisla coinciden en que la fiesta se vive con la ilusión de la infancia. La preparación de las cartas y la visita de sus majestades, acompañados de pajes y música, llenan de alegría a los mayores. Sor Julia, directora de la casa, enfatiza que la Navidad es un tiempo de amor y celebración, donde cada detalle, desde la liturgia hasta los arreglos navideños, se cuida con esmero. La participación de asociaciones y la entrega de regalos personalizados hacen de este día una experiencia inolvidable para todos.
