La psicóloga Chiara Urbano, consultora del Dicasterio para el Clero, plantea la necesidad de revisar la formación psicoafectiva de los sacerdotes en un artículo publicado el 3 de enero en el periódico del Vaticano.
En su texto, la autora sostuvo que, dado que el sacerdote es “un hombre entre los hombres, es necesario cultivar y repensar la formación psicoafectiva de los sacerdotes”. Urbano describió una realidad marcada por el cansancio y, sobre todo, por la soledad: “El sacerdote-hombre conoce la experiencia del cansancio y especialmente de la soledad, que aflige la existencia de muchos sacerdotes, en parte debido a la falta de atención dada a las dimensiones más exquisitamente horizontales y naturales de la amistad en la formación inicial y permanente”.
La psicóloga situó su reflexión en la reciente carta apostólica de el Papa León XIV, con la que conmemoró dos decretos conciliares sobre el sacerdocio. Según explicó, el texto se dirigió a los sacerdotes, “que soportan enormes cargas en este tiempo complejo, pero también a todos nosotros, hombres y mujeres laicos que tenemos una ‘sed profunda’ de la vocación sacerdotal y de ‘testigos creyentes y creíbles del Amor de Dios’, a quienes a menudo exigimos una disponibilidad sobrehumana y, por tanto, injusta”.
Desde su perspectiva psicológica, añadió: “La Carta es una operación compleja y, por tanto, refinada, también desde un punto de vista psicológico, porque mantiene una doble perspectiva: sobre las dimensiones de la vida del sacerdote que necesitan ser repensadas y, al mismo tiempo, sobre la belleza de una vocación que necesita hombres humana y afectivamente integrados”.
En esa misma línea, concluyó: “Veo en la llamada a la felicidad, a recuperar las dimensiones afectivas sin descartar nada, un reconocimiento muy significativo de la humanidad de los sacerdotes, una humanidad que fortalece su vocación como respuesta de Amor, y la relanza en su singularidad”.
Urbano es autora de Vocazioni felici: Integrare orientamento sessuale, affetti e relazioni (“Vocaciones felices: integrar la orientación sexual, los afectos y las relaciones”), publicado en abril de 2025 con un prólogo de el Papa Francisco, una propuesta que suscita reservas en ámbitos eclesiales por su enfoque en esta materia.
