Tras presidir el “Te Deum” en la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV visitó el belén instalado en el centro de la Plaza de San Pedro, donde se congregaron numerosos fieles pese al frío en Roma.
León XIV llegó en coche y, tras bajar del vehículo, caminó hasta el belén instalado en el centro de la plaza de San Pedro. Allí permaneció unos minutos en oración ante la representación de la Natividad y volvió a detenerse para rezar ante el Niño.
A continuación, impartió la bendición a los presentes desde el interior del belén, realizado a tamaño natural. La banda de las Guardias Suizas acompañó con su música los distintos momentos de la visita.
Al acercarse a las vallas, saludó a los fieles reunidos y también a los cuerpos de la policía vaticana e italiana encargados de la seguridad en la plaza de San Pedro.
Entre fotos y selfis, en un ambiente en el que había también muchos niños, se escucharon gritos de “Viva il Papa” y “buon anno”.
