El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, considera significativa la próxima visita del Papa León XIV a Barcelona, prevista para los días 9 y 10 de junio, aunque aún no ha sido confirmada oficialmente por el Vaticano.
En una entrevista concedida a La 2 Cat y recogida por Europa Press, Illa manifestó su satisfacción por la visita del Santo Padre, que calificó como un acontecimiento de gran importancia para la ciudad. Según explicó, durante la audiencia que mantuvo el año anterior con el pontífice, le transmitió la invitación en coordinación con el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella.
El presidente autonómico señaló que, de manera no oficial, se da por hecho que el Papa León XIV estará en Barcelona en las fechas indicadas y adelantó que se celebrarán dos misas, una de ellas en la Sagrada Família, con motivo de la finalización de la Torre de Jesús, en el marco de los actos del Año Gaudí. Añadió que se está trabajando en la organización de las actividades, aunque será el Vaticano quien haga el anuncio oficial.
En el mismo encuentro, Illa defendió la regularización extraordinaria de inmigrantes promovida por el Gobierno central, calificándola como un acto de dignidad que facilitará la incorporación de estas personas al mercado laboral y su contribución fiscal. Aseguró que las medidas anteriores no han provocado un aumento en la llegada de inmigrantes.
El presidente recordó que Cataluña ha sido históricamente un territorio de acogida y que las políticas previas en esta materia han tenido resultados positivos. Subrayó que integrar a los inmigrantes respetando la lengua, cultura y costumbres locales no pone en riesgo la identidad catalana, sino que la enriquece.
Respecto a la posible prohibición del uso de burkas y niqabs en espacios públicos, Illa expresó su apoyo a la protección de los derechos de las mujeres y a analizar la constitucionalidad de dicha medida. Destacó la importancia de considerar que quienes utilizan estas prendas proceden de otras culturas y que deben adaptarse al código de convivencia vigente, que debe mantenerse y reafirmarse.
Sobre la práctica religiosa en mezquitas, afirmó que no representa un problema en sí misma, pero que cualquier delito cometido en estos lugares debe ser sancionado, independientemente del lugar donde ocurra.
En relación con la crisis del servicio de Rodalies, Illa lamentó no haber podido estar presente debido a su hospitalización y atribuyó la situación a factores como las condiciones meteorológicas adversas, el impacto emocional en Renfe y Adif tras el accidente de Adamuz (Córdoba) y el estado delicado de la red ferroviaria. Reiteró que Rodalies es una prioridad para su gobierno, aunque reconoció que la solución no será inmediata y señaló la creación de la empresa mixta Rodalies de Cataluña como un desafío clave.
Descartó la posibilidad de desvincularse de Renfe para que la Generalitat asuma el servicio a través de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), argumentando que esta acción implicaría la pérdida de las homologaciones de seguridad que poseen los trenes de Renfe.
En el ámbito personal, Illa explicó que su ausencia durante un mes se debió a una hospitalización tras sufrir un dolor intenso, tras consultar con su esposa, un especialista en medicina deportiva y la consellera de Salud, Olga Pané. Indicó que existió riesgo de sepsis y afirmó que su afección no fue leve. Defendió que recibió el mismo tratamiento que cualquier persona en su situación dentro del sistema público de salud, salvo que estuvo en una habitación individual por motivos de seguridad.
Negó haber considerado dimitir en ningún momento, aunque reconoció que fue necesario delegar sus funciones. Al ser preguntado sobre si tiene intención de agotar la legislatura, afirmó que esa es su voluntad y que también desea continuar en un siguiente mandato para aportar estabilidad y definir un rumbo claro.
