El arzobispo Jesús González de Zárate Salas ha manifestado su inquietud por la situación en Venezuela tras las acciones militares y la detención de Nicolás Maduro, abogando por soluciones pacíficas y unidad nacional.
El arzobispo de Valencia (Venezuela), Jesús González de Zárate Salas, expresó su preocupación por el estado de ánimo de la población venezolana tras las incursiones militares estadounidenses en Caracas y la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En sus declaraciones, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana subrayó la importancia de encauzar la situación por vías pacíficas y recalcó la necesidad de conservar la calma y perseverar en la oración en estos momentos de incertidumbre.
Monseñor González de Zárate describió una situación de tensa calma en el país. Según explicó, tras el pánico inicial, parte de la población comenzó a retomar sus actividades cotidianas, incluida la asistencia a las celebraciones eucarísticas. A su vez, insistió en la necesidad de unidad y pacificación nacional, y señaló el respeto, la dignidad de la persona, la tolerancia y la búsqueda del bien común como caminos indispensables para alcanzarlas.
El presidente del episcopado venezolano reiteró que la responsabilidad de afrontar las complejas realidades del país recae principalmente en los propios venezolanos, aunque agradeció la ayuda internacional en el ámbito humanitario y de derechos humanos. Además, manifestó su gratitud al Papa León XIV por su cercanía y aliento, y destacó sus palabras como una guía para superar la violencia y trabajar por un futuro mejor en Venezuela.
