Cupich compara el clima migratorio con el inicio del Holocausto y respalda a los sacerdotes ante el ICE

Cupich compara el clima migratorio con el inicio del Holocausto y respalda a los sacerdotes ante el ICE

El cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, presidió una misa especial al aire libre por el Miércoles de Ceniza en la parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo, seguida de una procesión en apoyo a los migrantes en el barrio de Melrose Park.

La celebración y procesión del 18 de febrero, organizada por la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público (CSPL) y los Misioneros Scalabrinianos, se planteó como un momento de oración y solidaridad con los inmigrantes locales, según el folleto oficial. Este acto tuvo lugar pocos días después de que un juez federal autorizara a los sacerdotes de Chicago a ingresar al Centro de Procesamiento de Broadview para el Miércoles de Ceniza.

Anteriormente, varios sacerdotes católicos locales habían sido impedidos de acceder a esta instalación de ICE y planeaban intentar nuevamente entrar tras la orden judicial, con el propósito de distribuir la Comunión y las cenizas, además de brindar atención pastoral.

El sacerdote jesuita Dan Hartnett, miembro del Consejo Clerical de la CSPL, afirmó que “las voces colectivas y el testimonio fiel de católicos y cristianos en Chicago y en todo el país están teniendo un impacto”. Añadió que, al comenzar la Cuaresma, esperan que esta resolución restablezca la libertad religiosa para los detenidos y acerque al país a la justicia en el respeto a la dignidad de todos los migrantes.

En este contexto, el sacerdote no distingue entre inmigrantes legales e ilegales. Aunque todos los católicos, incluidos los inmigrantes sin documentación, deben tener acceso a los sacramentos, conviene precisar que en intentos previos del clero de Chicago para ingresar al centro con la Eucaristía, sin realizar los arreglos previos requeridos, se consideró una acción política.

El cardenal Cupich, encargado de la misa y la procesión, cuenta con un historial de defensa de la inmigración ilegal que contrasta con la doctrina de la Iglesia, incluyendo varias intervenciones desde que el expresidente Donald Trump retomó el cargo el año pasado.

Recientemente, Cupich envió una carta a todos los sacerdotes de la arquidiócesis de Chicago agradeciéndoles por su defensa de los migrantes frente a las políticas de la administración Trump. En ella, señaló que “esta política de deportación ha generado una gran crisis. Las familias se separan. Los niños sufren traumas. Los solicitantes de asilo son tratados de forma inhumana y con poco respeto a su dignidad humana”.

No obstante, el mensaje no mencionó los crímenes cometidos por miembros de la pandilla MS-13 y otros que ingresan ilegalmente al país, ni cómo estos actos afectan la dignidad de los ciudadanos estadounidenses. Tampoco se hizo referencia a que las cifras de deportaciones bajo Trump no son tan “récord” como se presenta en algunos medios.

En enero, durante una entrevista en The 11th Hour con Stephanie Ruhle, Cupich comparó la escalada de tensiones entre manifestantes y ICE en Minnesota con los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, afirmando que “el Holocausto no comenzó cuando abrieron los campos de concentración. Empezó con palabras, y creo que debemos tener eso presente y aprender de la historia que las palabras importan”.

El cardenal no es el único obispo que ha criticado las políticas migratorias de Trump en los últimos meses. En noviembre de 2025, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió su primer “Mensaje Especial” en más de una década, denunciando lo que califican como “deportaciones masivas indiscriminadas” bajo esta administración.

El Vaticano, bajo los pontificados de Papa Francisco y León XIV, también ha expresado su rechazo a los intentos de limitar la inmigración masiva. León XIV ha declarado que los fieles serán juzgados por cómo “reciben al extranjero” y ha sugerido erróneamente que apoyar el supuesto “trato inhumano a los inmigrantes en Estados Unidos” bajo Trump equivaldría a una falta moral grave, aunque esta afirmación ha generado debate dentro de la Iglesia.

Comentarios
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Raúl Ortiz
3 horas hace
La comparación del cardenal Cupich entre la situación migratoria actual y el Holocausto es desmesurada e irresponsable; trivializa una de las tragedias más grandes de la historia. La doctrina es clara: la dignidad humana debe ser respetada, pero no a costa de ignorar los crímenes que afectan a nuestra sociedad. ¿Estamos dispuestos a ceder nuestra fe y razón por un discurso populista?
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