El 18 de febrero, la Casa Blanca emitió un mensaje presidencial con motivo del Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la Cuaresma.
El presidente Donald Trump destacó que las prácticas de oración, ayuno y limosna han sido pilares fundamentales desde los primeros días de la historia nacional. En su mensaje, recordó que el Miércoles de Ceniza es un momento para reflexionar sobre la Pasión y el sacrificio de Cristo en la cruz, y transmitió sus mejores deseos para que esta temporada cuaresmal tenga un significado profundo.
En el comunicado completo, el mandatario y la Primera Dama expresaron su unión con millones de cristianos en Estados Unidos y en todo el mundo que observan este día solemne de oración y arrepentimiento, que da inicio a la Cuaresma. Cada Miércoles de Ceniza, los fieles reciben ceniza en forma de cruz en la frente, símbolo visible de su pertenencia a Jesucristo y de la necesidad constante de penitencia.
Durante los cuarenta días siguientes, en recuerdo de los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto enfrentando la tentación, los seguidores de Cristo practican la oración, el ayuno y la limosna para fortalecer su fe, meditar en la Pasión redentora y preparar sus corazones para la llegada de la Pascua.
El presidente subrayó que estas prácticas han sido esenciales para la fortaleza del país desde sus orígenes. Desde los colonos que recurrieron a la oración y el ayuno en plena Guerra de Independencia hasta la compasión y generosidad sin igual de las iglesias, hospitales e instituciones benéficas americanas, estos actos de fe han constituido el núcleo de la identidad, herencia y modo de vida de la nación.
Finalmente, Donald Trump recordó que, mientras se prepara la celebración de la resurrección triunfante de Jesucristo en Domingo de Pascua, el mayor milagro en la historia de la humanidad, es importante detenerse en las palabras sagradas: “Este es el tiempo del cumplimiento. El Reino de Dios está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio.”
