El Papa León XIV visitará Asís el 6 de agosto para participar en el GO! Franciscan Youth Meeting, un encuentro dirigido a jóvenes europeos de entre 18 y 33 años, creyentes y no creyentes.
El anuncio oficial de la presencia del Papa León XIV en Asís se confirmó el 19 de febrero, en el marco del GO! Franciscan Youth Meeting, que comenzará el 3 de agosto. Este evento está orientado a jóvenes de Europa, con edades comprendidas entre los 18 y 33 años, y busca reunir tanto a creyentes como a no creyentes. La noticia fue celebrada por los frailes menores en una publicación en X, quienes recordaron la visita previa del Pontífice a Umbría en noviembre, cuando rindió homenaje a la tumba de San Francisco y se reunió con los obispos italianos durante el Consejo Permanente de la CEI. En aquella ocasión, León XIV se comprometió a asistir a alguna de las actividades conmemorativas del santo en el año jubilar que marca los 800 años de su fallecimiento.
Fray Luca Di Pasquale, uno de los organizadores del encuentro juvenil, relató que ya habían enviado una invitación formal al Papa León XIV para participar en las distintas iniciativas, incluyendo la dirigida a los jóvenes europeos. Expresó que esperaban con entusiasmo la confirmación y que la noticia oficial les produjo gran satisfacción. Además, estuvo presente en el encuentro del Papa en la Porciúncula, donde el Santo Padre adelantó su intención de acudir, aunque sin certeza absoluta. Fray Luca valoró que el Pontífice no solo acudirá para encontrarse con los jóvenes, sino también para dirigirse a ellos. Según el programa difundido por los frailes, el Papa celebrará la misa en la Basílica de Santa María de los Ángeles, lugar donde falleció San Francisco.
El evento está siendo organizado por los frailes menores, los frailes menores conventuales y los frailes menores capuchinos, en colaboración con la ciudad de Asís y la diócesis local. La finalidad es ofrecer un espacio común para que los jóvenes puedan escuchar, dialogar, compartir momentos de oración y espiritualidad, así como convivir y celebrar juntos. Fray Luca describió el encuentro como una “especie de JMJ franciscana” y destacó la constante atención que los jóvenes muestran hacia San Francisco, a quien calificó como un “ejemplo creíble del Evangelio” y base fundamental de su existencia, hasta el punto de encarnar sus llagas en su propio cuerpo.
La idea de organizar esta gran reunión juvenil surgió de fray Francesco Piloni, ministro provincial de los Frailes Menores de Umbría y Cerdeña, quien quiso retomar el espíritu del capítulo de las Esteras de 1221, un encuentro que San Francisco convocó para reunir a quienes habían recibido la llamada franciscana y compartir experiencias de misión y Evangelio. En aquella ocasión, la falta de espacio obligó a los frailes a dormir sobre esteras. Fray Luca explicó que, para facilitar la comprensión, se optó por un nombre más internacional, “Go, Ve”, en referencia a las palabras que el Señor dirigió a Francisco ante el Crucifijo de San Damián: “Ve y repara mi Iglesia”.
Mientras se prepara la llegada del Papa León XIV, fray Luca destacó la importancia de los numerosos eventos relacionados con San Francisco en este año, como los 800 años del belén de Greggio, los aniversarios de la aparición de las estigmas y la composición del Cántico de las Criaturas. Estos acontecimientos representan una oportunidad para redescubrir la pasión que animó al santo. Según el fraile, releer los últimos momentos de la vida de San Francisco es como encontrar a una persona inquieta y en constante búsqueda de una vida plena, a pesar de las dificultades y sufrimientos que padeció. Mencionó el amor no correspondido de sus hermanos, su aislamiento en La Verna y la creación del Cántico de las Criaturas, que considera una alabanza a Dios y una enseñanza vigente para no encerrarse en uno mismo, sino elevar la mirada y alabar a Dios comprendiendo mejor la realidad vivida.
Fray Luca concluyó que llegar a este año del tránsito equivale a regresar a la escuela del testamento de San Francisco. Todo lo que experimentó y recibió fue un don divino, una idea que repite constantemente y que, al final de su vida, reinterpretó desde esa perspectiva, ofreciendo una enseñanza valiosa que se redescubre en esta conmemoración.
