El Papa León XIV clausuró el Jubileo de la Esperanza al cerrar la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro, exhortando a los fieles a rechazar la violencia y promover la paz y el amor.
El Papa León XIV ha cerrado la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, marcando el fin del Jubileo de la Esperanza, iniciado el 24 de diciembre de 2024. Durante la Solennità dell’Epifania, el Pontífice dirigió una homilía en la que cuestionó a los fieles sobre la vitalidad de la Iglesia y advirtió sobre la violencia que intenta apoderarse del Reino de Dios, las "lisonjas del poder" y la "economía distorsionada" que busca el lucro en todo. Exhortó a amar y buscar la paz, evitando convertir los lugares sagrados en monumentos, y promoviendo desde ellos "el perfume de la vida".
León XIV destacó la importancia de continuar el camino jubilar, amando y buscando la paz, y rechazando la violencia y la economía que intenta sacar provecho de todo. En su homilía, el Papa subrayó que las vías de Dios no son las del mundo, y que ningún violento o poderoso podrá dominarlas. En la celebración, participaron 10 mil fieles en la Plaza de San Pedro, mientras que 5800 personas asistieron dentro de la Basílica, incluyendo figuras destacadas como el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella.
Antes de la Misa, el Papa Prevost leyó una monición y una oración en el atrio, rodeado de cardenales, obispos y canonigos. En su mensaje, recordó que la Puerta Santa, cruzada por millones de fieles, simboliza la apertura del corazón del buen Pastor. Durante la ceremonia, se anunció en latín el calendario litúrgico del año, incluyendo la fecha de Pascua, que será el 5 de abril.
En su homilía, el Santo Padre reflexionó sobre los sentimientos de los Magos y del rey Herodes, simbolizando los contrastes que surgen cuando Dios se manifiesta. Afirmó que la presencia de Dios transforma todo, iniciando una nueva esperanza. El Papa también destacó la importancia de no reducir las iglesias a monumentos, sino de convertirlas en lugares vivos que reflejen un mundo nuevo iniciado por Dios.
