El Papa ha pronunciado el Ángelus en la solemnidad de la Epifanía, subrayando la importancia de compartir recursos y mantener la esperanza, inspirados por el ejemplo de los Magos y su reconocimiento de Jesús.
El Papa León XIV pronunció el Ángelus en la solemnidad de la Epifanía desde la Logia central de la Basílica de San Pedro. En su catequesis, destacó la importancia de reorganizar la convivencia y redistribuir la tierra y los recursos, siguiendo el ejemplo de los Magos. Según explicó, al ofrecer sus dones a Jesús, los Magos enseñan a compartir lo que se posee para que el Reino de Dios crezca entre nosotros, promoviendo la equidad frente a las desigualdades.
El Pontífice subrayó la necesidad de ser "tessitori di speranza" y de caminar hacia un futuro diferente. En ese sentido, indicó que la Epifanía revela la vida de Dios en Jesús, lo que permite a los hombres conservar la esperanza incluso en medio de las tribulaciones. Además, recordó que el gesto de los Magos, al arrodillarse ante el Niño de Belén, simboliza el reconocimiento de la verdadera humanidad y la gloria de Dios.
Al referirse a los dones de los Magos, el Papa animó a mirar más allá de su valor material y recalcó que "dona mucho quien dona todo". También evocó el ejemplo de la viuda que ofreció sus últimas monedas en el Templo, y sugirió que todo lo que somos y poseemos debe ser ofrecido a Jesús. Al término del Ángelus, mencionó la Jornada Misionera de los Niños en Italia y saludó a las comunidades orientales que celebran el nacimiento de Cristo según el calendario juliano.
