En este contenido, publicado recientemente en www.silerenonpossum.com, se aborda el arranque formal de la crisis entre Roma y Comunión y Liberación a partir de una comunicación reservada del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, y se analiza el trasfondo de poder, la necesidad de transparencia y el papel del diálogo y de las respuestas por escrito en la defensa de la verdad.
En IGLESIA NOTICIAS recomendamos esta lectura publicada en www.silerenonpossum.com sobre el inicio formal de la crisis entre Roma y Comunión y Liberación tras una carta “Personal y Reservada” del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El texto la interpreta como algo más que un trámite: la manifestación de una pugna de poder alimentada por una narrativa falsa para deslegitimar y controlar el movimiento.
Se subraya que la publicación de documentos busca esclarecer los hechos y rechaza el argumento “¿No es mejor callar y obedecer?”, recordando que obedecer no equivale a someterse ciegamente. También se advierte de que la delegitimación puede “matar” socialmente y dejar daños duraderos si no hay verdad, transparencia y corrección.
Según www.silerenonpossum.com, Julián Carrón pidió dialogar con el cardenal Kevin Farrell y respondió por escrito con un Memorándum para situar las acusaciones en un terreno verificable. Defiende la continuidad normativa y niega un “centro de poder paralelo”, insistiendo en la libertad personal y la reserva.
Antonella Frongillo expresa sorpresa por la hipótesis de “abuso grave de poder”, acepta la vigilancia eclesial y señala que las quejas proceden de un grupo minoritario. Ambas cartas combinan desconcierto y disponibilidad a cumplir lo pedido, mientras se introducen cambios prácticos. El texto completo puede leerse en www.silerenonpossum.com.
