El gobierno israelí ha decidido no renovar las licencias de 37 organizaciones humanitarias en Gaza, incluyendo Caritas, exigiendo información personal de sus empleados por razones de seguridad.
La situación en la Franja de Gaza siguió deteriorándose, con nuevos fallecimientos reportados a causa de ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y un incendio en un campamento de desplazados en Gaza City. Un menor perdió la vida en Jabalia, mientras que una mujer y su hija murieron en el incendio, que dejó otras cinco personas heridas. Del mismo modo, una neonata falleció en el campo de Nuseirat por el frío intenso, según informó la agencia Wafa.
En este contexto, la crisis humanitaria se agravó tras la decisión del Gobierno israelí de no renovar las licencias a 37 organizaciones humanitarias, incluidas Caritas Internationalis y Caritas Gerusalemme. Las entidades afectadas deben cesar sus operaciones en 60 días, salvo que faciliten información personal de sus empleados por motivos de "seguridad". Las autoridades justificaron la medida como un intento de prevenir la infiltración de terroristas en las estructuras humanitarias.
Caritas Gerusalemme reaccionó con firmeza ante el veto y aseguró que continuará su labor en Gaza, Cisjordania y Jerusalén, conforme a su mandato. Farid Jubran, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, subrayó que Caritas Gerusalemme no inició ningún proceso de nueva inscripción ante las autoridades israelíes y que su estatus está reconocido por el Estado de Israel.
Diversos actores internacionales expresaron su indignación ante la prohibición. Erika Guevara Rosas, de Amnesty International, calificó la medida como una violación del derecho internacional y un ataque a la humanidad. La Unión Europea y las Naciones Unidas también manifestaron su rechazo y pidieron a Israel que revierta su decisión para permitir el acceso humanitario necesario en Gaza.
